Una de las cosas que comencé a ponderar después de leer muchos libros de Julio Verne, es que precisamente nunca menciona el sanitario en ninguna de sus aventuras. Algo comprensible, claro, tomando en cuenta el contexto social y temporal. Pero eso no quita lo chistoso cuando uno vuelve a leer “Cinco Semanas en Globo” y “De la Tierra a la Luna” y se pregunta “De veras, wey, ¿dónde cagan esos cabrones?”.
Una de las cosas que comencé a ponderar después de leer muchos libros de Julio Verne, es que precisamente nunca menciona el sanitario en ninguna de sus aventuras. Algo comprensible, claro, tomando en cuenta el contexto social y temporal. Pero eso no quita lo chistoso cuando uno vuelve a leer “Cinco Semanas en Globo” y “De la Tierra a la Luna” y se pregunta “De veras, wey, ¿dónde cagan esos cabrones?”.